miércoles, 28 de octubre de 2015

QUE ALGUIEN ME DIGA...

Que alguien me diga
dónde encuentro el olvido.
Que me cure este dolor
en las entrañas.
Que se lleve la desesperación
por saberte.
Que el tiempo gire hacia atrás
y lluevan “te quieros”
que nos mojen la boca.
Que el invierno robe
el frío de tu ausencia.
Que pueda quemarme contigo.
Que no haya noche sin besos
ni beso sin diez minutos.
Que las palabras conquisten
hasta el aire de los silencios.
Que la soledad huya
donde habitan los miedos.
Que vuelvas conmigo,
que no te hayas ido.
Y si no fuera así, solo ruego
que alguien me cuente
dónde encuentro el olvido.

CREÈME...

El pulso del corazón me late
en centímetros,
y cuenta la distancia
desde cualquier punto geográfico
hasta el beso de tu boca.
Por eso, no se te ocurra jamás,
nunca, por nada,
marcharte lejos de mí.
El pulso de mi corazón
habría de calcular
los km exactos que nos separan,
y se volvería loco de ausencia.
Y créeme que lo sé,
porque cada vez que te vas
se me paran los latidos
y el mundo,
y te extraño como si fueras tú
quien diera cuerda a mi vida.
Y tengo que hacerme la valiente,
y repetirme que, por supuesto,
no me voy a morir sin ti;
mientras siento
que de verdad muero
si no llegas.

NO TE FÌES...

"No te fíes ni un poco de la tristeza, no la dejes pasar ni por una rendija, no escuches sus arrullos, ni te cobijes en ella cuando estés en la cama; échala de tu vida en cuanto la presientas. Ella se esconderá entre tus viejas canciones, en los álbumes de fotos y en los tarros de perfume; tíralo todo, deshazte de ello. La tristeza no es buena amante, te trae recuerdos que son mentiras y siempre te querrá sola. Habitará primero en tus ropas y tus cabellos, y acabará doliéndote en los huesos. Cuando la tristeza te aprese bajo su velo, álzate, salta, huye, camina, escapa. No te dejes paralizar por esa araña. Haz un regalo, ayuda a alguien, construye algo bonito. Deja de pensar en ti. Ella no tiene poder fuera de tu ego. Y tú eres mucho más que un ego, eres todo lo que amas, y todo el amor que has recibido y que recibirás. La tristeza no puede nada contra el amor, ella solo entiende de desamores. Abrázate al amor y echa para siempre de tu cama a la tristeza". ‪#‎IrelaPerea‬

martes, 27 de octubre de 2015

NI SÈ

"Ni sé cuántos días sin ti, pues me prohíbo contarlos para no echarte en falta. Y todavía creo en levantar tu jersey y poner mi mano en tu ombligo, para aprendérmelo. Creo en tu voz que me pierde y en tus palabras que siempre me encuentran. También creo en el infierno de tu boca y en que no habrá pecado que no cometamos. Creo que nos leeremos desnudos entre cientos de libros. Creo en el helado con almendras tanto como en tu lengua. Creo en el azul, y en el blanco, pero nada en los grises. Creo en las mil y una noches, y en los cuentos de final feliz (sin perdices) y en vivir contigo cualquier historia imposible. Creo que te quiero; y que te querré. Creo febrilmente en ti. Y no pienso que vaya a curarme, porque veo por azar tu foto y me basta para enfermarme".

viernes, 23 de octubre de 2015

CADA VEZ...

"La materia de los corazones", de Irela Perea
Yo tuve un corazón tierno como pan recién hecho. Pero los corazones cambian cada vez que se rompen, aunque poca gente lo sabe, y ahora mi corazón es de cristal. Y cuando lloro, me caen pedacitos transparentes de corazón, que estallan contra el suelo como cuentas de un collar. Mi corazón vidriado sufre un miedo insalvable a romperse, y por ello hemos huido siempre de aquellas personas que nos enamoran, por si un día nos abandonaran; o peor, nunca llegasen a querernos.
Pero, a través de todos los miedos, un día me encontraste tú, y en nuestra primera cita trajiste una botella de vino, y un cubo gigantesco de helado, coronado por un corazón de caramelo. Y un beso largo como ningún otro en la historia de los besos. Y ocurrió que dejé de llorar, y acabé por deducir que había desgastado mi corazón entero con tantas lágrimas perdidas. Sin embargo, una noche, mientras dormías, te abracé por la espalda; tú me tomaste la mano y la apretaste contra tu pecho. Y ahí sentí tu latido, fuerte como si tuvieras un corazón de lata. Y se me escaparon dos lágrimas compuestas de amor verdadero y de absoluta felicidad, por la fortuna de guardarte al fin entre mis brazos.
Entonces, una de las lágrimas me rozó los labios, y me sorprendió que era dulcísima. Como si me hubiera renacido un corazón hecho de caramelo.

2026

 Hola Año Nuevo!!! A dos días de mi cumple un horizonte nuevo.Me esperan grandes cosas este año...ya los iré poniendo al tanto.Por lo pronto...